Una de las experiencias más maravillosas de toda mujer es dar a luz y poder amamantar a su bebé, esa conexión espiritual que se da entre la madre y su hijo, es única e irrepetible en la vida del ser humano.
Durante décadas, especialistas han abordado los múltiples beneficios que conlleva la lactancia en el recién nacido. Aparte de establecer una relación sólida entre la madre y el bebé, para toda la vida, aumenta las habilidades motoras y aumenta la agudeza visual, disminuye la obesidad infantil y enfermedades cardiovasculares.
Entre los beneficios de la lactancia materna se destaca como nutricionalmente superior a cualquiera otra alternativa.
Prevención de infecciones y diarrea, si no se manejan adecuadamente las fórmulas comerciales. Contiene gran variedad de factores antiinfecciosos y células que cualquier otro alimento para lactantes. Aumenta la relación de madre e hijo.
Beneficio para la madre.
No solo es beneficioso para el recién nacido sino también para la madre, ya que ayuda a prevenir la hemorragia posparto; disminuye el estrés y la incidencia del cáncer de mama, útero y ovario, entre otros; además de que brinda un ahorro económico.
Conversamos con el doctor Carlos Vega Rich, pediatra y neonatólogo, quien recomendó a las madres qué hacer para que el bebé tome el biberón, una vez finalice su período de maternidad y que tenga que volver a su trabajo. “Una vez pasen las semanas, la madre debe usar un ordeñador y depositar la leche en biberones, para ir acostumbrando al bebé a dejar el pecho y seguir tomando la leche sin problema”.